Tuesday, December 19, 2006

imaginacion y fantasia

….estábamos en que unas manos quitaban tu camisa…

permitiendo libre acceso para que sintieras el aliento que se escapaba a la boca que, poco a poco, bajaba de tu cuello a tu pecho, muy l e n t a m e n t e, soplando entre beso y beso. Con cada beso, sentías que bajo sus labios, tu piel se ponía chinita y tú te retorcías. Mientras tanto, las manos recorrían tu torso desnudo, conociéndote centímetro a centímetro, cada rincón de tu piel, tu ombligo y tu espalda y ese lugar donde la espalda dejas de ser espalda y se convierte en........  las manos siguen recorriendo tu torso, deteniéndose en tu ombligo mientras los labios siguen probando tu pecho, conociéndolo a fondo antes de dirigirse a la izquierda luego a la derecha, a saborear tus.......... lamiendo mientras sentían como  gemías y te movías bajo ellos, disfrutando de su trato gentil y salvaje a la vez. Los labios se entretenidos allí, las manos dejan de recorrer y conocer, se detienen en la parte anterior de tu pantalón, desabrochan el botón y bajan el zipper lentamente, con cuidado y cariño. Con tan sólo la punta de los dedos y un poco de ayuda de tu cuerpo, quitan los pantalones, dejándolos caer lentamente, para poder admirar lo que tenían enfrente y las piernas que ahora se pueden ver.
Las manos no se detienen en tu ingle, siguen viajando por tus piernas, mientras poco a poco los labios bajan de tu pecho, concentrándose en tu vientre bajo, lamiendo el resabio de sal de tu piel.

Acompañadas de besos y lengüeteos, las manos ahora recorren tus piernas, tus muslos fuertes y sienten el músculo tenso preparado para lo que viene. Bajan y llegan a tus rodillas, cada vez tú sientes más y más, sientes hasta el ligerísimo roce de los dedos suaves, tus sentidos están increscendo, llevándote a dimensiones desconocidas segundo tras segundo tras segundo…….

y los labios ahora llegan a tu ingle, que aún se encuentra cubierta por la capa de tela que forma tu bóxer, apretándose contra tu piel y tu…..... en estado de alerta, atento al roce que causa el aliento cálido y húmedo de esos labios carnosos. Rozan con la mas fina puntilla  del bóxer  y un leve soplido te hace ver un punto de luz colorida en la esquina derecha de la habitación, donde no hay ni una lámpara. Sientes cómo creces y creces y creces, más de lo que podías imaginar posible. Los labios se alejan y bajan una vez más, besan ahora hasta tu ingle y tus muslos internos. Un calosfrío subir como relámpago por tu cuerpo y la punta de tu oreja derecha se estremece cuando un dedo inesperado acomoda tu pelo. Ya no sólo son besos, ahora la lengua saborea en toda su totalidad, probándote para ver si la sal de tu…… sabe igual que la de tu ombligo. Tú te retuerces en la cama, incapaz de hacer algo, no porque algo te lo impida físicamente, sino porque quieres que esta tortura imperiosa y dulce como la luna de una noche luminosa siga hasta su fin, aunque sientes que tu voluntad se quiebra con cada pulso de sangre en tu……quedas totalmente en esas manos y esos labios que te tocan y saborean. Elevación tempestuosa y dulce, crees que te debes mover para evitar el diluvio, hacer algo porque no hacerlo sería admitir esa muerte en almíbar.

Puedes sentir ahora los labios, esos benditos y deliciosos labios que saben con exactitud dónde tocar, empiezan a regresarse, a subir de nuevo y acercarse a esa entrepierna sensible y suave, cubierta aún por esa membrana húmeda. Maldices esos labios que se elevan hasta llegar a tu..... que estira la tela delgada traslucida, y te besan ahí, caricias suaves a través de la tela. Lamidos acompañados de un gemido inaudible pero sensible que tiembla contra tus huesos de caderas. Ah sí, sabes que mañana tendrás un chupetón pintado en tu pierna, sientes cómo la boca, ese portal oscuro a una región jamás conocida del todo, a través de la tela toca con la lengua, que hasta ahora había estado ausente de las caricias.


Inmóvil, estático sobre la cama intentas recuperar el aliento en este breve instante de perdón. Sabes que aún estás totalmente a merced de esos labios y esa lengua que ahora se alejan, muy a tu sorpresa y pesar. Abres los ojos e intentas ver en la penumbra, pero las sombras sólo dibujan formas inconclusas. Levantas la cabeza y ves cómo los labios se acercaban a la cinta elástica de tu bóxer, al parecer con el fin de quitarlos. Débilmente haces un ademán de querer ayudar pero aparecen las manos fuertes y grandes que habían seguido tocando tus piernas, sosteniendo tus muñecas y aprisionándote contra el colchón húmedo de humores. Sabes en tu inconciencia de placer que tu ayuda no es requerida. Vuelves a poner la cabeza sobre la almohada y cierras los ojos para elevar tus demás sentidos. Ahora, esas manos te liberan pero sigues en la misma posición, y sientas a través del aíre cómo se acercan una vez más a tu cuerpo, bajan por tu torso y se detienen a acariciar aquella piel eléctrica y tersa que te cubre.
Los labios llegaron a la banda elástica, y empezaron a besar ahí, mordiendo la cinta de tela con la suavidad de un colibrí que volando sobre una flor se acerca lentamente hasta penetrar en lo más dulce del néctar. Los dientes cogen la orilla de la cinta y milímetro a milímetro bajan. El aire fresco de la noche te hace estremecerte al sentirte completamente desnudo. El boxer se atora con tu... que ahora esta está en su estado mas erecto y preparado. Por un momento sientes que te acercas al punto de no retorno pero logras superarlo, y el bóxer baja por tus piernas hasta dejarte solo con tu piel y tu amante.
Sientes la necesidad de moverte, de saberte vivo, pero el roce de los dedos por tu… te regresa a la realidad. Suavemente, los labios regresan a tu ingle, aspirando profundamente para conocer tu olor a hombre, a sexo y a excitación. Empiezan unos besos tímidos en la parte de tu ingle que rodea la base de tu…, besos que poco a poco aumentan en furor y pasión, mordidas suaves que aceleran el flujo sanguíneo. Los labios se acercan a tu... a su base, dispuestos a todo.
Una lengua, bendita y dulce lengua, empieza a saborear tu piel, lamiendo cual niño que saborea una paleta de nieve que se derrite en plena brisa veraniega. Y sube, poco a poco, tomándose el tiempo de probarte y lamerte despacio, sin prisa.
Lentamente rodea tu... y sientes como una barba incipiente roza tu piel, lanzando impulsos eléctricos que recorren tu cuerpo hasta llegar a tu boca, donde un par de dedos rondan lenta y suavemente. Abres tu boca en un gemido suave y lames, sintiendo cómo los dedos bajan hasta la altura de tu pecho y tocan tu…. derecho. Tu atención regresa a la boca que lame todo, hasta llegar a la parte mas sensible de tu cuerpo. La lengua sale una vez más y lame con sólo el más leve roce. Sientes el aire brotar del fondo de la boca y caer sobre ti, excitándote más y más.
De pronto, sientes como te engullen esos labios, poco a poco. Esa lengua sigue acariciándote aún ahí dentro, moviéndose contra tu… en un furor leve, una tormenta interna que te lleva más allá del borde de tus impulsos sin que caigas del todo. Sientes gotas de semen escapar aunque sabes que el momento definitivo aún no ella, es sólo un escape momentáneo de la presión que sigue creciendo dentro de ti. El aire fresco de la habitación se vuelve pesado sobre tu pecho, aplastándote contra el colchón y aprisionándote con su amante.
Sientes cómo los labios bajan más y más hasta llegar al limite, hasta engullirte completamente. Esa barba picosa roza la base de tu... y te sientes totalmente dentro de esa boca. 
Mientras, una mano sigue tocando tu pecho, encargándose de tu... derecho, y la otra mano baja y está tocando tus dos... acariciándolos cuales tesoros mas preciados del universo
entero, piedras preciosas que contienen el líquido sagrado de los dioses, la ambrosía de apolo y baco. 
A estas alturas, sientes el roce del aire por más imperceptible que fuese, como una caricia que te hace sentir más de lo permitido en este mundo.
Esa boca  y  esos labios carnosos y suaves, siguen subiendo y bajando en tu.. ya no aguantas más, sientes la presión crecer, sientes cómo tu cuerpo se eleva sobre el colchón en arqueadas intensas que te levitan por un momento. Siente una descarga eléctrica comenzar a subir por tus piernas y otra bajar de tu cabeza, ambas buscando concentrarte en tu… Comienzas a ver puntos luminosos dibujarse en tus párpados cerrados, constelaciones nuevas que forman imágenes eróticos de todo aquello que aún deseas hacer con esas manos y esa boca. Ya no puedes aguantar mas, gimes profundamente con la base de tu garganta. Murmuras "ya, ya, ya" y la boca sigue haciendo lo suyo, sólo que ahora se mantiene en la parte superior de tu..., acariciando con la lengua y llevándote a sentir más placer que nunca. Ya no puedes.
De pronto, quedas cegado por una luz blanca, sientes como tu cuerpo se vacía por dentro, con cada brote de esperma sientes que la vida se te va en una muerte a pasos agigantados. Sientes punzadas de placer recorrer tu cuerpo, desde tu pezón derecho hasta tu ingle, concentrándose en tu.... que se vacía en la deliciosa boca esa que te engulle y te traga todo. El universo deja de moverse y se detiene contigo en esa habitación oscura y silenciosa donde sólo se oyen tus jadeos. 

8 comments:

Michelle said...

Que detallada es tu forma de escribir, me impresiona. Creo q pasare a menudo por aca...


Disculpa si este blog es "personal" sólo estaba vagando en este vasto mundo cibernetico ^^

espero q tu tambn visites el mio

Anonymous said...
This comment has been removed by a blog administrator.
Ivan "Chevo" Aguirre Darancou said...

Gente anónima, reconozco que a veces es necesaria, pero no saben cuánto me molesta en verdad. Por favor, mínimo una firma.

Anonymous said...

que calor hace Ivan.. (8)

Ivan "Chevo" Aguirre Darancou said...

hahha, en efecto, calor hace, para eso existe cierta tentación de la carne

Anonymous said...

fue divertido aventurarme con usted en su relato mr. ivÁn, hasta nuestro proximo encuentro

Anonymous said...

Al fin un blog interesante.... jejejeje... . Muy bueno... Encantada de leerte. Saludos.

sokeh said...

vaya relato ivan,
jsjs ^^