Tuesday, December 19, 2006

Sueño en una noche de verano



Llegamos al hotel después de caminar mas de media hora en busca de aquel otro que nunca hallamos. Pagamos y subimos a la habitación, los dos callados, yo queriendo decir tantas cosas pero sabiendo que no me iban a salir, porque ya lo había intentado. Entramos a la habitación y de volada, él se quito los Converse, creo que le dolían los pies de caminar, pobrecito. Yo me senté en la cama y me quite los míos con calma, nervioso aun. Cada uno se acostó en una cama diferente, creo que nos veíamos un poco chistosos así. Vimos la tele unos minutos, luego él dijo que se iba a bañar y se levanto. Pensé en ese momento, “lo acompaño? que rico un baño juntos…” pero no dije nada, me quede en mi cama y solamente asentí con la cabeza. Oía como abría la llave y se bañaba, y yo acostado, tenso de los nervios ahora. El momento había llegado, ese momento que tanto había deseado durante mi vida y ahora que estaba aquí, no sabia que hacer. Mis pinches fantasías no servían de nada. Me quede ahí, pensando que hacer, hasta que él salio del baño, sin camisa, mmmmm y solamente con un pantalón. Fue aquí cuando dije el comentario del condón y como en la cajita venia ilustrado. Se rió y se volvió a acostar en la otra cama, esperando inútilmente a que yo diera el primer paso. Vio que no lo iba a dar y se levanto, apago las luces, dejando solo la del baño prendida, para que iluminará tenuemente la habitación. En este momento me quite la camisa. Me dijo que le hiciera campito en mi cama y se acostó ahí, tapándose con la cobija. Yo me recosté del otro lado, y me arrope también. Luego, no recuerdo quien dio el primero paso, pero nos besábamos, rica y apasionadamente. Yo ya no recordaba lo rico que era besar, sentir unos labios contra los tuyos y una lengua jugar con la tuya. Es lo mas rico de todo.
De los besos avanzamos ya un poco mas rápido, bese su cuello, su cara, sus orejas, me fui bajando por su pecho y besando sus pezones, mordisqueándolos un poco. Gimió cuando hice esto, y me alentó a seguir. Mis manos recorrían su cuerpo, perfecto. Baje mi boca por su torso y llegue a su pantalón, lo desabroche un poco despacio y ví su bella hombría, larga y curveada. La bese por todos los ángulos posibles antes de meterla en mi boca, y saborearla. Sabia como había leído que sabia, un poquito amarguita y dulce a la vez, bien rico. La chupe mientras oía como gemía él, a veces retorciéndose. Y así fue por unos minutos, luego subí la cabeza y lo bese de nuevo. Y ahora él me volteo, para quedar sobre mi. Me beso el pecho, mis pezones, descubrí lo sensible que son. Me quito el pantalón, y vio mi miembro, ahora si bien duro. Lo tomo entre sus manos, con un tacto tan rico, sentí casi un desfallecimiento. Pero después, toco algo debajo de mi miembro, más debajo de mis… que me hizo brincar, se sintió así de agradable. Y luego vino lo mejor, me beso, y me tomo entre sus labios. Mmmm, aquí se me acaban las palabras para decir lo que sentí. Sentí como entraba en su boca, como me abrazaba, me envolvía en una calor perfecto y húmedo… luego subió, lamió un poco más y volvió a bajar. Así siguió por un ratito, después él levanto la cabeza, yo lo jale hacia arriba y nos besamos de nuevo. Sabía rico, tan rico como la fruta más prohibida, pero sin ese remordimiento de pecado. Le solté la boca, que antes abrazada y chupada y le mordía los labios y su arete, que hacía del beso algo más rico aun. Le solté la boca y le chupe el cuello, mordiéndoselo suavemente, baje por su pecho y le mordía los pezones, y oí como él gemía y decía “que rico”. Solo quería darle mas placer, volví a bajar por su cuerpo, mis manos recorriéndolo, conociendo cada rincón, cada pedacito de su piel. Llegue de nuevo a su ingle, y volví a tomarlo en mi boca, se sentía tan rico ahí dentro. Lo solté y baje a sus… y sentí sus manos, que querían tocarse y apurar el paso, pero con mi cabeza las aleje, no quiera que él hiciera nada, yo quería darle todo. Así seguí un rato hasta que él me jalo de nuevo hacia arriba y cambiamos papeles.
Ya después de un rato de sexo oral, él quiso mas, y me empujo contra la cama. Tomo uno de los condones, lo desenvolvió y me lo puso. Yo tenia los ojos cerrados, quiera saborear el momento. Se acostó el boca abajo en la cama, y me dijo que lo hiciera lentamente. Lo hice, se sintió tan rico, primero solo la punta. Pero no funciono muy bien, así es que nos fuimos a la regadera, abrió la llave para que saliera el agua caliente como nos gusta a ambos y nos metimos. Se agacho un poco, recargando las manos contra la pared, y me dijo “ ahora si”. Se la metí, otra vez lentamente, sintiendo como me abrazaba, me envolvía, me tomaba. Le besaba toda la espalda, tomando del agua que caía por ella, y dándole chupetones en ella. Lo único malo de esto fue que por mi altura, no se podía llevar a cabo bien el acto, entonces se subió a una bardita que había en la regadera y como que medio funciono así, pero mejor nos fuimos de nuevo a la cama. Ahí se volvió a acomodar debajo, yo arriba. Ahora si, entre y sentí como se debió de haber sentido Dios cuando primero creo al hombre. Sentí un placer tan agradable, tan rico, tan suave y fuerte a la vez, que no pude hacer mas que gemir de placer, gemir sin poder detenerme. Y solo pude hacer lo que él me pedía, porque él era el que me daba ese placer tan rico. Me dijo que lo hiciera rápido y lo hice, rápido, fuerte, desenfrenado.
Seguimos así un rato, luego ya, salí de él, y proseguimos con el sexo oral, tan rico. Nos cambiamos de lugar, me senté en una silla y él se hinco en el piso y me tomo, luego se paro y se puso a un lado y yo lo tome. Nos acostamos en la cama, la otra cama, e hicimos un 69, tan rico. Luego ya, nos pusimos lado a lado, y nos venimos, casi juntos, él primero y yo después. Cuando me vine, mis dos piernas temblaron sin parar, así de tan rico e incontrolable fue el placer, nunca me había sucedido algo así. Después de venirme, no me pude mover por un ratito.
Nos levantamos de la cama y nos fuimos a la regadera, a lavarnos. Nos bañamos juntos, bien padre. Luego, me salí, me seque y me puse un bóxer, no me gusta tanto dormir desnudo. Él salió un poco después, con una toalla a la cintura y de acostó a mi lado, desnudo. Lo abrace, lo bese de nuevo, y nos dormimos abrazados, cuerpo a cuerpo, sintiendo su calor junto a mi.

1 comment:

paxxx said...

hola
cerdooo jaja xD son eroticos. si.
pero no se, hay algo qe no me termina de agradar, tus descripciones, como qe les falta, y lo haces muy rapido :P
empiezas, mejoraras, espero..
jaja xD
cuidate cerdooo sucioo..
JosH